[ lectura y crítica ] 

Categoría: Re-Encuentros

  • Los números y el ángel — Eugenio Montejo

    Los números y el ángel — Eugenio Montejo

    No hay manera de que resulte legítimo sin apegarnos a la verdad, pues cuando ya hemos transpuesto los cincuenta comprobamos que nada logra envejecernos más que la mentira, de modo que, si pretendemos prolongar un tanto nuestros días en la tierra, hemos de mentir y de mentirnos lo menos posible. Y aunque el estilo importe…

  • La pequeña voz: poemas de Axa Lillo 

    La pequeña voz: poemas de Axa Lillo 

    Y, sin embargo, entre los versos de Lillo puede apreciarse una expresión que subvierte esa sencillez tan acomodaticia para despechar una poesía como esta, rotulándola de “tono menor”. Una expresión que en medio del supuesto arraigo de la seguridad formal y verbal, explota en esquirlas de profundo desencanto.

  • Emporio Noziglia — Ennio Moltedo Ghio

    Emporio Noziglia — Ennio Moltedo Ghio

    La calle Valparaíso de mi niñez se caracterizaba por mostrar un comercio afabale, natural y surtido. Tiendas de prestigio, atendidas por sus propios dueños, como «Flaño Hnos.», «Sastrería Inglesa», «Modas Lucien», «Librería Universo», etc. e, igualmente, negocios de abarrotes y productos escogidos: «El gastronómico», «Almacén Montecarlo» y muchos otros.

  • Entre ensueño y pesadilla: Poemas de María Angélica Bustos

    Entre ensueño y pesadilla: Poemas de María Angélica Bustos

    La obra poética de María Angélica Bustos (1959-2011), salvo para un puntual grupo de amigos y conocedores es prácticamente desconocida entre los lectores incluso más avezados que se circunscriben a la zona del así llamado Gran Valparaíso.

  • El cuaderno de la luz — Alberto Venegas

    El cuaderno de la luz — Alberto Venegas

    La reiteración de palabras funciona como un metrónomo que nos remite al tema que atraviesa la obra y el hombre. El cuaderno de la luz es una indagación en la naturaleza de la luz, el sonido, el tacto y el sueño que dialogan, se anulan y vuelven a armonizar mediante la profundización de la palabra…

  • Espacio partido por tiempo — Patricia Iniesto de Miguel

    Espacio partido por tiempo — Patricia Iniesto de Miguel

    […] también poemas que se vuelcan hacia sí mismos donde la indagación de lo real se ve asumida por la tensión entre ese cuestionamiento hacia la forma del poema en su morfología y la alusión permanente al cuerpo y el “afuera”, surcado por el asombro ante el transcurso del tiempo en una suave densidad onírica…

  • Mis Rubén Darío — Juan Ramón Jiménez

    Mis Rubén Darío — Juan Ramón Jiménez

    Madrid. Rubén Darío, de copa alta y levita, en casa de Pidoux. Villaespesa, Valle Inclán, Ricardo Baroja, ¡yo!… Valle leía Cosas del Cid, que ya yo conocía. Alrededor de Rubén -licores selectos- se reunían, grupo tras grupo, estraños entes españoles, hispanoamericanos, franceses, despatriados.

  • Cómo se pinta un dragón — José Ángel Valente

    Cómo se pinta un dragón — José Ángel Valente

    Multiplicador de sentidos, el poema es superior a todos sus sentidos posibles. Y aunque todos ellos nos hubieran sido dados, el poema habría de retener aún de su naturaleza lo que en rigor lo constituye, la fascinación del enigma.

  • Recapitulaciones (de Corriente alterna) — Octavio Paz

    Recapitulaciones (de Corriente alterna) — Octavio Paz

    Al leer o escuchar un poema, no olemos, saboreamos o tocamos las palabras. Todas esas sensaciones son imágenes mentales. Para sentir un poema hay que comprenderlo; para comprenderlo: oírlo, verlo, contemplarlo –convertirlo en eco, sombra, nada. Comprensión es ejercicio espiritual.