Categoría: Re-Encuentros
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El cuaderno de la luz — Alberto Venegas
La reiteración de palabras funciona como un metrónomo que nos remite al tema que atraviesa la obra y el hombre. El cuaderno de la luz es una indagación en la naturaleza de la luz, el sonido, el tacto y el sueño que dialogan, se anulan y vuelven a armonizar mediante la profundización de la palabra…
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Espacio partido por tiempo — Patricia Iniesto de Miguel
[…] también poemas que se vuelcan hacia sí mismos donde la indagación de lo real se ve asumida por la tensión entre ese cuestionamiento hacia la forma del poema en su morfología y la alusión permanente al cuerpo y el “afuera”, surcado por el asombro ante el transcurso del tiempo en una suave densidad onírica…
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Mis Rubén Darío — Juan Ramón Jiménez
Madrid. Rubén Darío, de copa alta y levita, en casa de Pidoux. Villaespesa, Valle Inclán, Ricardo Baroja, ¡yo!… Valle leía Cosas del Cid, que ya yo conocía. Alrededor de Rubén -licores selectos- se reunían, grupo tras grupo, estraños entes españoles, hispanoamericanos, franceses, despatriados.
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Cómo se pinta un dragón — José Ángel Valente
Multiplicador de sentidos, el poema es superior a todos sus sentidos posibles. Y aunque todos ellos nos hubieran sido dados, el poema habría de retener aún de su naturaleza lo que en rigor lo constituye, la fascinación del enigma.
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Recapitulaciones (de Corriente alterna) — Octavio Paz
Al leer o escuchar un poema, no olemos, saboreamos o tocamos las palabras. Todas esas sensaciones son imágenes mentales. Para sentir un poema hay que comprenderlo; para comprenderlo: oírlo, verlo, contemplarlo –convertirlo en eco, sombra, nada. Comprensión es ejercicio espiritual.
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Tránsito al fin y otros poemas — Eduardo Anguita
Resulta pocas veces visible la creación literaria que Anguita iría trabajando en sus múltiples formas a lo largo de su formación. No obstante, consideramos que el aporte del poeta a su tiempo, las generaciones posteriores y las que vendrán siempre será invaluable. Que esta breve selección de poemas subsane un trabajo el cual tendrá que…
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En la trampa (fragmento) — Herta Müller
En Rumanía, mucha gente se aferraba a poemas. Pensaba a través de ellos para poder estar a solas consigo mismo durante unos instantes: versos breves en la cabeza, respiración breve en la boca, gestos breves en el cuerpo. Los poemas casan bien con la inseguridad, uno logra controlar a través de sus palabras.
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La función de la crítica — Ricardo A. Latcham
Son pocos los autores que ahora reconocen sus defectos, y muy raros los artistas que rectifican o enmiendan sus yerros. Antiguamente quizá era más ardua la profesión intelectual, y se exigían calidades más positivas a los principiantes. Ahora éstos no quieren o no pueden pasar por las severas faneas de la iniciación o por el…
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Los cuarenta y nueve escalones — Roberto Calasso
Por su talante, Walter Benjamin era todo lo contrario de un filósofo: era un exégeta. El petulante impudor del sujeto que dice «yo pienso esto» le resultaba básicamente ajeno. En cambio, desde el principio encontramos en él la prepotencia camuflada del exégeta, ese gesto de ocultarse detrás de montañas de materiales que comentar. Se sabe…
