Una villana encubierta — Emilia Agüero de Chazal
O cuántos afamados filósofos o intelectuales no son más que «papagayos del don de la palabra», fingiendo complejidad a través de nubes retóricas con las que se intenta disimular la ausencia de profundidad intelectual real, a través de palabrería pretenciosa y vacía, «ampulosas bagatelas para dar peso al humo»
