[ lectura y crítica ] 

El poema no es evanescente — Víctor Alegría

Víctor Alegría S. nace en Santiago de Chile, 1956. Es artista visual y poeta, además de poseer el Magíster en Artes Visuales de la Universidad de Chile. Asimismo, es académico de la Facultad de Artes de la misma universidad desde 1982. Ha participado en numerosas exposiciones tanto en Chile como en el extranjero y ha publicado los libros de poesía Pleamar (2012), Ensenada (2014), Estuario (2017), la plaquette Arte de Vivir (2014) y La tempestad de Giorgione (2022). Conjuntamente, ha recibido la Beca de Creación del Fondo del Libro en los años 2014 y 2019, respectivamente.

*Imagen destacada: «Pintura», de Víctor Alegría.

                                                                       De Ensenada (2014)

Niebla

Por la mañana
botes y veleros definiéndose.

Sin horizonte.

La espesa niebla
sobre el oscuro roquerío
y siluetas

—personas dibujándose—
tomando algún sentido.

El sol
tímidamente amarillo se asoma

define y pregunta.

Vacaciones

Era la época de la canícula.

Por la tarde íbamos a la
piscina, bajo los sauces.
Padre y madre descansaban.

Nosotros competíamos
a lo largo de las
aguas esmeraldas.

Luego contemplaba las ondas
desde la orilla
hasta bien entrada la tarde
(me gustaría alguna muchacha,
sin esperanza).

Volvíamos a nuestros cuartos.
Padre y madre charlaban
bajo la sombra
fresca de los álamos.

Ahora viajan.
Siempre.

                                                                       De Estuario (2017)

Ruinas hoscas

El poema como fruto del presente
que contiene el pasado

hasta el tiempo en que surge
a pesar nuestro
en parpadeantes horas

como en día de tormenta
en que el trueno sigue
al rayo en los tejados.

El poema no es evanescente.
Permanece
en ruinas hoscas de la piel.

Ilión

Anoche lloró Aquiles
la muerte del fiel Patroclo.

Todos lloraron
juntos a las naves aqueas
su ignominiosa muerte.

Aquella noche
Héctor volvió a recordar
a su mujer y a su hijo
en el palacio de su padre

antes de enfrentar a Aquiles
y sentir la negra Parca
sobre sus ojos desafiantes

y desvanecerse bajo sus pies
la amurallada Ilión.

Agua oculta

Todos parten.
Es hora.

No solo el reloj dicta
también la sombra.

El gallo canta
y sabemos

del muerto su hora

en los campos.

Grave es vivir
y aguijoneados

nos escondemos.

Mas en las grietas
se oculta el agua.

                                                                       Prosa poética inédita

Sombra y mirto

La rosa de la niñez el cuarto colma. La nube fugitiva surge de mis ojos y sobre las paredes tu ceniza vaga. Tu voz nace como un leve colibrí en la luz incierta. El verano con sus yemas cae sobre la higuera y el sauce. El piar de las aves lanza tu nombre a un océano de sombra y mirto.

                                                                       De Teselas (inédito)

Verano, 1943 de Hopper

Ella ha salido al umbral
a encontrar la luz radiante de la mañana

Su vestido transparente insinúa
su carne rosa. El viento agita
una blanca cortina en una ventana voraz.

Apoya su brazo en una enhiesta columna
y la sombra que proyecta
es un hombre en silencio que mira.

Autorretrato de Tintoretto

Grave el rostro en la penumbra grave.
Frontal su paisaje ceniciento.

Cae la luz como rocío
en el páramo

sobre el arco de las cejas;
proyecta hirsuta sombra

en la órbita de sus cansados ojos.
Han visto mucho

la danza de la vida
la danza de la muerte

sobre el canal
de nauseabundas aguas.

                                                                       De Clemátides (inédito)

Autorretrato

Como una imagen en un cristal
empañado
o la lobreguez de unos ojos
tristes.
Débil enfrentas la mañana:
venía a ti plena de promesas.
Ahora opaca.


Con un caminar vacilante
y un espejo que te devuelve más verdad
que regocijo.
Esperas terminar lo iniciado
con una fe que vacila en el umbral.

Vuelves tu mirada a la esquiva juventud
y ves pasar el río con indiferencia.
Toma el amor que se te ofrece
y la promesa de un tiempo

de jardines y auroras.

                                                                       Poema inédito

Hechizo

Como pétalos nuevos
tu piel trae el cuidado
de una incipiente primavera.


Soñar en el sopor
el hechizo de sus brotes
ir después a tu corazón

y alcanzarte con el sonido
de las primeras no gastadas

palabras.

Nota al lector

Como poeta y escritor, intento realizar escrupulosamente mi trabajo. No poseo una inclinación particular por las vanguardias; las conozco y las aprecio, pero no es mi objetivo pertenecer a alguna de ellas. Opongo a ese interés lo que creo más permanente, como es la introspección, la lectura atenta y la depuración del oficio. Al mismo tiempo, estimo que frecuentar la prosa aporta riqueza al quehacer poético, en particular la elaboración de ensayos, lo cual contribuye a esclarecer las ideas, los tópicos y el rigor en la escritura. Comparto esta sentencia de Juan Ramón Jiménez: “Escribir poesía es construirse a sí mismo como persona”.

El primer poema del conjunto es “Niebla” y pertenece al libro Ensenada (Ril editores, 2014). El poema fue escrito en clave objetivista, cercano a la pintura. Así como otras obras del poemario, está envuelto en la estación canicular del verano. Más adelante, nos encontramos con el sugestivo texto “Vacaciones”, el cual es de carácter confesional, de honda emotividad y autobiográfico.

Estuario (Ril editores, 2017) lo encabeza el poema “Ruinas hoscas”, el cual intenta indagar sobre el origen del quehacer poético, la oscuridad y luminosidad que conlleva y su permanencia sensible en nuestra existencia e impulso creador. Tal como anuncia el título del libro, “estuario” es “la confluencia de un río caudaloso con el mar”.

“Ilión” es fruto de las lecturas de La Ilíada y La Odisea y es una recreación de uno de los momentos capitales y emotivos del poema homérico: la muerte de Héctor y la desaparición de Troya en la mente del héroe troyano.

Más adelante, nos hallamos con un poema de cierto hermetismo, “Agua oculta”, el cual es una reflexión en torno al transcurrir, la vida y el misterio de la muerte, semejante a un “agua oculta”, con un ritmo y cadencia singular.

En este conjunto de poemas, integro la prosa poética “Sombra y mirto” (inédito, 2022). Realizarla fue una experiencia estimulante y, a la vez, un desafío, pues la mayoría de las obras de ese formato son más bien excéntricas y, hasta diría, gratuitas. Espero que no sea el caso de “Sombra y mirto”, donde predomina el modo surrealista y la ensoñación.

Teselas (2019), próximo a ser publicado, es un libro al que fui llegando gradualmente por la índole de sus tópicos basados en las artes visuales, en particular la pintura y aspectos biográficos de la vida de los artistas, que se venía anunciando desde mi primer libro Pleamar (2012, THEA). Teselas está dominado por la écfrasis, posee un tono más objetivista, en cuyo centro está el extenso poema La tempestad de Giorgione (Buenos Aires Poetry, 2022). Elegí dentro del conjunto de sus textos “Verano, 1943 de Hopper” por la sugerente narrativa de la pintura, donde el poema avanza hacia una inevitable sorpresa, lo que le da un matiz surreal inesperado, el cual nos habla de deseo. Conjuntamente, incorporo el poema “Autorretrato de Tintoretto”, escrito en seis estrofas pareadas de acentuado contraste y dramatismo, basado en un autorretrato de sus últimos años, que muestran su cansancio, vejez, reflejando su vida en la Venecia del siglo XVI, siempre a la sombra de Tiziano.

La pandemia retrasó todas las publicaciones, incluidas las propias y “Autorretrato” pertenece a Clemátides (inédito, 2023), poemario autobiográfico. El poema inserto en este conjunto de diez textos lo escribí en momentos difíciles, con mi salud complicada.

Considero que llevar al terreno de la poesía un autorretrato es complejo, pero no rechazo su resultado tanto por su elaboración como por su autenticidad en aquellos momentos.

En todos mis libros, incluyo poesía amorosa, que es, creo, una de las más difíciles de abordar, pues hay que evitar el lugar común, guardar la debida distancia que se debe poseer al hacer arte y literatura. “Hechizo” es un poema inédito, cuyos tópicos son la piel, el sueño, la palabra: reinos de la poesía y la vida amorosa.

Al terminar, quisiera finalizar citando a Wallace Stevens, quien reflexionó a lo largo de su fecunda vida sobre la poesía. Es una cita que comparto y es parte de mi propio pensamiento: “La poesía tiene que ser algo más que una concepción de la mente. Tiene que ser una revelación de la naturaleza. Las concepciones son artificiales. Las percepciones son esenciales”.


Publicado el

en

Comentarios

Una respuesta a «El poema no es evanescente — Víctor Alegría»

  1. Avatar de Fernando
    Fernando

    Aunque me considero persona medianamente culta, necesité bastante tiempo para captar y meditar varios versos. Eso me lleva a pensar a que una minoría más culta que yo, estará capacitada para entender gozosamente todos los escritos. Tiendo a pensar que la minoría intelectual, en la que me alcanzo a incluir aprecia la maravilla de lo expuesto. Quizá ello explica la soledad que tiende a acompañar a los grandes intelectuales. Ojalá que se oriente alguna creación para esa gran mayoría de poco entender y menos tiempo para ver el paisaje que rodea su camino

    Me gusta

Deja un comentario